domingo, 23 de noviembre de 2008

En busca de la felicidad (Capitulo II)


A veces llegaban visitantes que afluían como restos de un naufragio llevados hasta aguas tranquilas...

Esos visitantes eran los propios pensamientos de Jimena, que fluían y fluían por su cabeza sin cesar.

Necesitaba esconderse para llevar a esos visitantes tan molestos a aguas tranquilas, estaba muy inquieta, y no paró su paso hasta llegar a su rincón preferido, tan solo ella conocía.

Una vez allí cerraba los ojos y escuchaba los pájaros, la brisa, el silencio... y se sentaba a sentir un poquito de paz.

Esta vez, la paz se vio bastante interrumpida por inquietudes y miedos... sin embargo se esfrozaba en serenarse para poder pensar con claridad, la próxima tormenta, y las "guerras" que se avecinaban... la ofuscaban bastante sintiendo un fuerte peso en su pecho... los rumores de pelea, hacían que su corazón palpitara a mil por hora, no de emoción, sino más bien de miedo descontrolado, desconsuelo y una inmensa sensación de tristeza.

Por fin, quedó dormida encima del cesped, y, cuando despertó se había hecho tarde, y a todo correr se fue para lo que suponía su hogar (aunque ella no lo sintiera así)

Absorta en sus inquietudes, entró sin mirar alrededor, y sin mirar a nadie encaminó sus pasos a su dormitorio, encontró la bañera llena y humeante, justo estaba preparada para darse un buen y relajante baño... ¡bah! para nada, pues tranquila no entró en el agua y la sensación de placer por el silencio y el aroma a romero de las sales, se convirtieron en todo lo contrario,todo la irritaba... Aquel hombre no debía estar en su casa.

Tenía como obligación cenar con toda la familia esa noche, y ya no le quedaban bien los vestidos demasiados ceñidos, los anchos no se llevaban, no sabía qué vestir así que en una de esas se ahogó en su propio agobio y cayó desplomada en el suelo mareada deshecha en lágrimas. Su hermana la vió tendida en el suelo e hizo saltar la alarma.

... Continuará...

5 comentarios:

Sara dijo...

Joo!! Siempre te quedas en lo mejor!!
Genial como has resuelto la frase ;)

carlos dijo...

la alarma saltará pero a nosotros nos dejas a dos velas :)
Te embarcaste en una larga travesía en donde cada frase iba a suponer un obstáculo inesperado y estás adaptándolas muy bien a la historia,o mas bien al cuento,que en su sencillez (no que sea facil escribirlo)conserva su esencia.
Un abrazo

María José dijo...

¿quién es ese hombre que no debía estar en su casa?
igual debo leerme tu relato más despacio para descubrirlo, pero es cierto que muchas veces esos pensamientos que nos perturban son unos visitantes no deseados.
Es la primera vez que te visito pero volveré.

*Sechat* dijo...

¿Por qué...? ¡Jooo! No me hagas esto, por favor. Tengo que esperar otra semana más hasta que continues la historia. ¡No es justo!

Malvi dijo...

MUCHAS GRACIAS... la verdad es que estoy disfrutando como una loca escribiendo esto.. y ademas con sus ánimos... pues ¿qué más quiero?

saludos

PD: ese hombre es.... en los próximos capítulos se verá (yo ya lo sé) jeje