La semana



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La palabra Semana viene de "Séptima" que son siete días, y los días fueron consagrados a los cuerpos celestiales que los griegos podían ver;

El Lunes es el día de la luna.

EL Martes estaba consagrado a Marte, el rey de la Guerra.

El Miércoles estaba consagrado al Dios Mercurio

EL Jueves fue para Júpiter

El Viernes para Venus, la dios del amor

El Sábado viene del Latín Sabatum, descanso, también se ofrecía a Saturno

Y el Domingo es el Día del Señor, el día del Sol.

Y ahora, pensando un poco, a parte de esta información que no deja de ser al menos curiosa, para mí lo curioso es cómo los ánimos varían de un día a otro  dependiendo del día que sea. Tengas o no tengas trabajo, el fin de semana te relajas más que los demás... ¿será la cultura?

Estamos a sábado casi al medio día, y yo ya estoy cansada por el lunes... vaya vaya... Los fines de semana son muy cortos, con lo bien que se está en casita. Me he hecho muy casera últimamente.

Los lunes son días especiales, empieza la semana, volvemos al trabajo después del fin de semana... volvemos a madrugar después de dos días durmiendo a pierna suelta en el calorcito de la cama. Es el día de la Luna como antes dijimos, y cuando la miras ¿a que te evoca dormir?

Por eso, lo peor de los lunes es que es cuando mejor duermes, sin duda alguna, los domingos por la noche caes más rendido en la cama que un viernes, y el lunes mañanero la cama está más cómoda que el sábado por la mañana. Por eso mismo yo no cambio las sábanas de la cama los domingos, sino los viernes, me gusta la sensación de sábanas limpias... pero es inútil, la cama sigue gustándome más el lunes.

Llega el martes, reunión a las cuatro después de comer, el resto del día casi no cuenta, lo único que me llama la atención los martes es la reunión, lo paso realmente mal; habitación a media luz, calorcito acojedor, una voz dulce contándonos algo, que a veces entiendo (cada día más) y otras me suena a chino (cuando se habla de estadística), la voz se va extendiendo en la habitación... y mis ojos empiezan a pesarme, la cabeza oscila a su voluntad incontrolablemente al son de la voz que poco a poco se va perdiendo en mi cabeza. Como resultado me tenéis a mí (atención porque es el día de Marte, el dios de la guerra) luchando en una guerra conmigo misma por no caerme de la silla donde me recuesto sin damre cuenta. Mis compañeras me desiertan cuando ya es evidente que me he dormido, se ríen... termina la sesión y la energía vuelve a fluir. Empiezan las constantes vitales a volver en sí, y yo me voy a mi casa. Mi Casa.. donde por arte de magia tengo más vitalidad que en todo el día.

Los miércoles empezamos a trabajar a eso de las 10:15, llegamos a las 8:30 y desayunamos los que nos da tiempo, a las 9:00 vamos a una reunión y a eso de las 10:00 terminamos... llegamos al laboratorio y nos tomamos un café si ya hemos desayunado y los que no han desayunado... desayunan... el miércoles se encara con más optimismo, el día se hace más corto, trabajamos más rápido, porque tenemos menos tiempo, el desayuno, la reunión... se comen tiempo.

Llegó el Jueves y una extraña euforia recorre el cuerpo, este día no hay muchas reuniones, este día se trabaja más que los demás, pero es jueves... y mañana viernes. El día se hace corto, te ries mucho, trabajas muy bien...

¡El viernes! Sagrado viernes (consagrado a Venus, el amor) trabajamos todas las horas, pero salimos antes, contentos por dentro y por fuera. No estamos cansados (hasta que llega la tarde) estamos contentos porque el fin de semana está ahí. La tarde de los viernes suele ser tranquilita y te acuestas pronto.

Sábado... (sabattum, descanso, dormir) duermes, limpias la casa de toda la semana, pones lavadoras, tiendes, arreglas lo que dejaste para el final... descansas, sales por la noche a cenar con los amigos... un día intenso pero rápido para dar paso al domingo... (el día del Señor, no se puede hacer nada según los griegos y el critianismo) ya todo más calmado, vas a comer a los Montes si te apetece o comes con los padres y ahorras, charlas y a eso de las seis de la tarde ya vuelves a casa... osea , del domingo sólo existe medio día para hacer cosas, porque el lunes se trabaja... Y el lunes vuelta a empezar.

Los ánimos que nos fluyen por el cuerpo, como veis depende del día de la semana, deseando que lleguen dos días que menos mal que existen, porque si no, nos volveríamos locos, al menos yo que estoy acostumbrada a descansarlos... Sí que hacemos mil cosas en el "tiempo libre", pero los nervios y agobios del trabajo se quedan allí, en la mesa de trabajo. Yo he llegado a traerme trabajo a casa, y no he sido capaz de entender nada, hasta que el lunes llego con el tocho a mi mesa y me dispongo a releerlo. En el fin de semana las neuronas... al menos de trabajo, se acuestan a dormir.

Ahora bien, ¿a que estaría bien que fueran tres días de fin de semana en vez de dos? :)

El contador de historias


 "La mirada del narrador es tan definitiva en la novela como el encuadre en una película, y una mirada errónea o mal situada convierte a la novela entera en una gran equivocación"

Antonio Muñoz Molina

Estoy recibiendo clases de escritura y sinceramente no paro de aprender cosas y de impresionarme, por ejemplo el tema de los narradores.

Si analizamos la manera de escribir algunas novelas que nos gusten, el autor suele elegir quien narra, nunca un narrador es el autor, es un término difícil de entender, pero cierto, EL AUTOR NO ES NARRADOR, siendo el narrador, quien cuenta la historia, osea, un asesino de viejas, un principe, una niña en medio de la nada... puedes ser una mosca si quieres.

Entonces, se suele contar las cosas desde el punto de vista que más te interese, para saber el hilo que le quieras dar a una historia.

Puedes contar una historia desde un ente que lo sabe todo, lo que sienten unos y otros personajes,lo que van a hacer, su pasado, su presente... todo.

"El distanciamiento que utilizo en  mis novelas tiene que ver con el papel del narrador. Es ominipresente y habla en un tiempo que puede dislocarse. Sabe aquello que sus personajes ignoran, incluso lo que sucederá en el futuro"
José Saramago


También puede contar la historia un personaje que te inventes (una mosca, un loco, un hada.. quien quiersa ya te digo) escribiendo en primera persona, pudiendo sólo hacer referencia a lo que percibe y sus limites se encuentran en saber a ciencia cierta qué estan pensando los demás personajes, porque no se puede.

"Yo había comenzado a narrar la historia a través de los ojosdel niño idiota, pero sentí que resultaría más eficaz que la relatara alguien capaz de saber solamente qué acontecía, no por qué"
William Faulkner

Cuando hacemos las pruebas, contar una historia en tercera persona y o en primera... se nota y aprendes mucho. Te animo a que lo intentes si te gusta escribir, inventate un personaje y a volar.

"Si decidí escribir estas Memorias de Adriano en primera persona, fue para evitar en lo posible cualquier intermediario, inclusive yo misma. Adriano podía hablar de su vida con más firmeza y más sutileza que yo"
Marguerite Yourcenar

Concurso rockmantiquitos




Resulta que navegando por ahí me he encontrado con un estupendo concurso... y ¿por qué no participar? así que también os animo a ello. No hay premio material, pero siempre es un placer ganar algun premio, ¿o no?, el enlace a la página está al pinchar AQUÍ

Gracias!!

El lado artista de cada uno


Sí que es cierto que cada uno tiene su lado de artista, hay unos que se les da bien leer en voz alta, sí, ¿por qué no? eso es un arte, hay que saber leer... hay otros que saben dibujar, otros actúan en un escenario cantando, bailando... mil cosas. Hay que quien sabe decorar muy bien, y hay quien escribe o que pretende escribir.

Lo cierto que todas estas personas tienen algo en común... tienen una pasión, y la hacen bien. Expresan quienes son ante el mundo de alguna manera muy sutil, y eso los hace encantadores y hace, también, que sean admirables.

Venía en el coche reflexionando sobre qué era importante, salir a un escenario, escribir en un papel tus pensamientos... Al plantearselo a mi marido, no me ha respondido nada. Supongo piensa como tú que estás leyendo esto, no importa donde estés siendo lo que eres... lo importante es ser quien eres y ya está... ¿Para qué vamos a cmoernos el tarro? ¿verdad?

Cuando confian en tí


¿Nunca os han dicho "yo confio en tí" sin tener que decíroslo? Pues sí... a mí sí, y si os puedo ser sincera, lo seré es muy bonito cuando sin pedir nada te dan tanto, y sin esperarlo. Esperad, me detengo y lo relato para que os estereis.

Resulta qe todos los días una va al trabajo, con la peor de sus caras a las 8 de la mañana, medio dormida y sin ganas de soportar la caravana, los coches que se cuelan, y los gritos de las madres a los niños que van tarde al cole mientras se van bebiendo ¡en la calle! un colacao (impensable cuando era niña, yo desayunaba en casa y punto... pero este es otro tema que quizás algún día escriba).

La historia va en lo siguiente, en medio de tanto movimiento de gente malhumorada, hay personas divinas que están felices de estar donde están, de ser quienes son y están orgullosos de superar las barreras que quizás les supone su minusvalía, son personas dulces, agradecidas a cada día... son personas que me han hecho pensar.

Esta mañana iba camino del trabajo, escuchando mi música en el coche y he dado no más cuatro vueltas al sitio donde trabajo buscando un aparcamiento. El trafico y la gente que tiene el mismo objetivo que yo, es decir, aparcar el coche, saca de quicio, pitidos, el coche se me cala, baja la aguja de la gasolina... y decido aparacar en el aparcamiento del trabajo y dejar de perder el tiempo, de todas formas iba a pagar por aparcar. Espero una cola infernal y, cuando me toca a mí, busco el monedero y lo que me encuentro es un billete que no me puede cambiar. A esto que me dice;

- No te preocupes, mañana me lo pagas.

Me quedo pensando, y le digo;

- Si quieres te dejo mi carnet de identidad, o mi pulsera, algo que sea de seña.

Me mira a los ojos y me pregunta para qué necesitaba hacer eso. Yo le conté que mucha gente puede no pagar después y que siempre es bueno ser precabido. Y tan pancho, el tio, con una sonrisa de oreja a oreja me dice...

- Yo confio en tí.

- Gracias.

No más.

Subí el cristal del coche, sin palabras y con una emoción increible. Esque son palabras bonitas, pienso que necesitaba escucharlo. A las doce, cuando salgo a tomarme el café le llevé el dinero... y me dijo;

- Venga mujer, hoy invita la casa.

Sinceramente, este tipo de personas no tiene maldad, y lo único que desea es estar felices, más allá del dinero. Yo solo puedo decir que me quedo flipada, que me encanta que exista gente así por el mundo

Tenorio



Hoy, como siempre, he ido a ver a Gus a la cafetería.


La misma mezcla de olores a café y tabaco, la misma gente apurando el desayuno porque llega tarde al trabajo, la misma camarera que se equivoca haciendo las cuentas mientras limpia ceniceros llenos a rebosar de colillas, el mismo limpiador de cristales que mira embelesado a la chica del kiosco que se arregla todos los días para que él la mire...


Una absurda rutina que camufla todo lo que yo siento al ver a un extraño caballero del que no sé su nombre y al que yo misma he llamado Tenorio.


Tenorio... La primera vez que lo ví, me pareció un ser extraño, serio pero interesante. Todos los días aparecía a la misma hora, con la misma taza y con un cigarro en su mano derecha. Con la mano izquierda sostenía un maletín engordado hasta rebosar con mil papeles de colores.


Me llamó la atención su olor. Estaba sentada donde siempre y su perfume entró en mi nariz suavemente. Tuve que levantar la cabeza e intentar adivinar de dónde provenía el motivo de que todos los bellos de mi brazo derecho se erizaran al unísono. Me parece muy extraño que mi atención, completamente acaparada por las pasiones de Aliena en “Los Pilares de la Tierra” se viera secuestrada por un simple olor.


Al levantar mi cabeza y cruzarse nuestras miradas supe que ahí estaba mi alma gemela.

Conocía la vida completa de Tenorio, se la inventé yo, y todos los días me regalaba algo, una mirada, su olor, una sonrisa muy fugaz, podía sentir la tensión sexual que había entre nosotros. Tenorio incluso intentaba hablar conmigo, para romper el hielo me pedia fuego, partiendo de ahí esperaba que yo le contara algo, pero aun era pront y no sabía de qué hablar. Claramente aquello era deseo por mi. Esta situación se ha ido sucediendo, una y otra vez.


Hasta hoy; hoy puedo decir que he madurado. Hoy sé que Tenorio no es Tenorio sino Lucas. Tenorio- Lucas no es abogado como me había inventado, sino maestro y padre de dos niñas preciosas.


Cuando lo he reconocido al entrar, junto a sus dos hijas, he sentido cómo mi estómago se hubiera encogido, mis emociones querían explotar, casi me desmayo.


Cuando me he repuesto, lo he comprendido todo, Lucas era “El gran Tenorio” para mí y yo no era nadie para él.




Lavado de cara... algunas mejoras....

Hola a todos:

Sí, he cambiado la cara a la página. Estaba cansada de la otra plantilla y dicen que los cambios siempre son buenos y saludables. Lo cierto es que estoy de acuerdo.

Por eso quiero volver a llevar la esencia de este blog. Que en un principio estaba destinado a hablar de las cosas cotidianas, mis opiniones, miedos... sentimientos y demás.


Espero os guste la nueva dinámica de la página y os encontréis bien.

Gracias

¿Dónde han ido a parar los valores de antaño?

Hola a todos:

Estoy un poco asombrada con las nuevas decisiones de los grandes de este nuestro pais... se legaliza el aborto sin permiso de los padres a las niñas, porque son niñas, a partir de los 16 años...

¿Qué significa eso? ¿Que pueden tener sexo tranquilas porque después van a poder abortar? Creo que esa no es la solución ante esa prematura "madurez" de las adolescentes, además sin el consentimiento de los padres... quiere decir que pueden abortar a escondidas. No es que no lo hagan, es "Hazlo tranquilita que después te vas a poder librar"... Pero bueno... ¿Esto que es? a Esa edad no se hace nada.

Yo fui un día adolescente, como ellas, pero a esa edad ni se me pasaba por la cabeza hacer sexo, al menos de momento. Mi escala de valores era la que podía tener una niña... pero además de las pavas.

Creo que en esta sociedad, cada día más... llamémosla difícil por la insostenibilidad de los jóvenes cada día más visible... lo que mucha falta hace es un poco de mano dura.

Estos niños que juegan a madurar demasiado pronto, cada día están más subidos, más creidos, y más altaneros por la gran cantidad de "poderes" que el defensor del menor ha tenido con ellos.

Mano dura... información y por favor un poco menos de contemplaciones. Ya las madres no pueden castigar a sus hijos, porque las denuncian ellos mismos, y así es imposible una buena educacion.

No es necesario pegar fuerte, sino un cachete de vez en cuando... no viene mal (al menos yo no tuve un trauma por eso, tener respeto a mi padre, no subirle la voz, vivir algun castigo... eso forma a las personas). Y no que ahora los jovenes, no tienen respeto con sus padres, el concepto de respeto... se ha quedado obsoleto, puesto que los niñatos lo han descartado de su cerebro para suplantarlo por un dominio completo de situaciones que no deben sostener, porque no les beneficia en absoluto.

Como consecuencia de todo ese castillo de poderes que se les está otorgando a los jóvenes cero preparados, tenemos que en esta sociedad no hay informacion sexual de calidad. Y mira que hay medios, y mira que se SABE que se puede tener un vida sexual bastante saludable... pues nada.

No hay educacón sexual de calidad, hay una minoría de jóvenes responsables; Yo, parándome a pensar un poco, no puedo ver evolución, más bien es involución en cuanto a lo que sociedad juvenil se refiere.

¿Dónde quedaron los valores maestros que nos inculcaron de pequeños? ¿Dónde está ese respeto?

El tío Roberto

Aquel antiquísimo reloj de pared exhaló su último tic tac; el silencio se hizo insoportable, yo no sabía dónde mirar, porque todo me parecía tan extraño... tuve que salir fuera porque todas las paredes de aquella mansión, representaban lo que El tío Roberto era. Todo a mi alrededor era él, aunque mucho más sombrío de lo que yo lo recordaba.

Recuerdo que cuando íbamos a verlo, mis padres se relajaban en la piscina mientras Lina y yo jugábamos al escondite con él. Nos contaba los cuentos más bonitos de nuestra historia como niñas... y ahora todo se acabó.

Todo esto me hace pensar.

Hoy me han llamado porque van a repartir sus pertenencias, se están chillando en el rellano de la casa y no lo aguanto más, en el jardín se está mejor. Estoy sentada en nuestro rincón favorito.

En condiciones normales, sería un día idílico, una ligera brisa acaricia los árboles haciendo que sus ramas canten una extraña canción, los pájaros, las mariposas… sin embargo parece que todo esté apagado, observo que todo el ambiente está de luto.

La hierba sigue cuidadosamente cortada y un rastrillo junto a una pala insinúan que hay algo sin terminar. Cubo y rastrillo milimétricamente colocados uno junto al otro, sin importar el tiempo, sin importar nada... ahí estaba la esencia de mi tío...

Toda la vida que vivimos, los lazos que forjamos, las ilusiones que formulamos... ¿Vale la pena si al final morimos?

Yo pienso que mi tío por encima de todo, ha hecho lo correcto, nunca ha querido atajar para llegar a su cima, siempre hacia delante, despacito y ha conseguido mucho.

Me duele que estén algunos peleándose por sus bienes, por todo lo que él solo ha conseguido. Todo lo ha compartido y ahora se lo quieren repartir, es todo tan frio, es una lástima.

Yo me conformo con lo que él me ha dado, sus cuentos, sus muñecas de papiroflexia, sus cajitas con adornos ñoños porque éramos chicas, sus rincones, sus novelas... para mí mi tío me lo dio todo... no quiero nada material, tan sólo quiero su recuerdo.

Estas vacaciones son diferentes


He querido empezar así puesto que es así, no hay nada más cercano a la realidad que decir que mis vacaciones son diferentes.

Este verano, no he tenido vacaciones de trabajo... ha sido todo muy especial, este ha sido mi primer verano fuera de casa, un periodo en el que me debo acostumbrar a vivir sin mamá en casa, sin papá... ahora vivimos mi marido y yo, y diré una cosa... la vida es maravillosa cuando es compartida con alguien como él.

El verano empiezaco un viaje a Nueva York de luna de miel. Tan confusa iba por los recientes acontecimientos, que no estaba aun lista para asimilar la nueva situación, iba volando borracha aun por la magia de la boda, tan bonita, tan llena de puntos y detalles que la hicieron aun más especial para mí, estaba la gente que me quiere, y a la que yo quiero.

La estancia allí genial, con problemas con la comida al principio, pero solucionado todo, a medida en que nos acostumbramos a la ciudad... maravillosa, llena de contrastes. Y muy ilusionante por todo lo que el viaje engobaba.

La llegada fue muy deseada por mí, tenía curiosidad por saber qué tal iba a ser mi vida aquí, en mi nuevo hogar, quería estar aquí, como es normal. desde entonces han ido sucediéndose miles de descubrimientos tanto de mi esencia, como de la de mi ahora marido. Estoy conociendo una tranquuilidad... que me encanta, ¡ay! estoy descubriendo tantas cosas maravillosas, que me da incluso miedo que llegue el día en que todo esté descubierto.

Aun estamos viviendo esa luna de miel. Aun estamos de vacaciones y creo que las vacaciones durarán mucho tiempo, al menos así lo espero.