sábado, 16 de agosto de 2008

Recuerdos del colegio (I)



Resulta que ayer fue el dia de La Asunción... Mi colegio, y se hizo una misa, las sensaciones experimentadas han sido una mezcla de todo.


He llorado, he reido e incluso me he dejado levar por mis pies recorriendo todos los recovecos por donde me escondía en los recreos. Es curioso, cuando vas al cole no quieres ir, pero cuando ya no tienes que ir estas loca por volver a ir, y recorrerlo... y revivir todas las cosas que has pasado alli, porque cada árbol, que por cierto están más grandes, cada piedra, cada muro o cada porteria de fútbol a la que procuraba no acercarme ni loca, si pudiera hablar, contarían muchas historias.


El colegio, no sólo es enseñanza de historia, matemáticas, química... el colegio es enseñanza preparatoria para LA VIDA, y con el tiempo sientes una química especial que te une a él, lo acabas viendo con otra perspectiva, con otros ojos... vaya que yo cuando me case, quiero que sea allí.

Al entrar en el colegio, se me puso la piel de gallina y las lágrimas, sin poder controlarlas afloraron instantáneamente, de pronto, me vi que me faltaba la mochila, y si no me miraba, podía imaginarme con el uniforme, me miro y me veo rara, "oye que vengo de particular" pienso...


Esque ir "de particuar" era muy especial, ir al colegio con TU ROPA... en las fiestas, ¡y... y....!, para recoger en verano las notas y al principio de septiembre. Después de ir medio mes con tu ropa, sacábamos el uniforme, lo planchaba mi madre, las tablitas, el polito, mi jersey, el chandal me lo probaba para ver si me servía... todo era un aunténtico ritual, los libros nuevos iban pegados a mopchila nueva, la agenda del colegio... trabajo... no me ,gustaba ir al colegio, pero ahora siento mucho apego a él.

Como dije antes, mis pies me pasearon por toda mi historia, mis recuerdos empezaron a funcionar y reviví cada instante. Primero me paseé por mi primer recreo del colegio, el patio verde. No es que fuera verde verde, sçolo tenía el suelo así. Había un tobogán, que ya no hay. Los niños (que entraron en mi generación, antes que yo sólo eramos niñas) se montaban en el tobogán para vernos las braguillas a las niñas, claro... como llevábamos falda...

Las faldas en tercero de la EGB eran casi por los tobillos, y nos era muy facil imaginarnos princesas escaladoras, nos hemos dado más de un coscorrón contra el suelo, y por ello cambiamos la escalada real, por las hojitas. Pasábamos todo el recreo cambiando hojitas, con sobres,sin sobres, con olor, sobres sin hojitas... en fin, era agotador, pero cuando llegabas a la casa triunfante por los cambios que habias hecho, se te olvidaba. Ademas, creo que los niños nunca se cansan si lo que hacen les entusiasma, y antes... era fácil entusiasmarse, ahora, la sociedad en que algunos niños se están criando, no les permite entusiasmarse por nada, siempre queriendo más y más. Antes queríamos, pero si no lo teníamos no éramos infelices. teníamos el verano, la calle, la INFANCIA propiamente dicha. Ahora... poca infancia.

Vas creciendo, dejando la infancia detrás y te encuentras con la edad del pavo... yo sigo aun inmersa en esa edad, es la mejor.

Te empiezas a concienciar de las cosas que pasan a tu alrededor, y las luchas interiores, los primeros amores, los primeros guiños... aunque a mi me dieron pocos, en la edad del pavo sólo estás tú, tu pavo y tus amigas del colegio... en el recreo, nos ibamos a los jardines del colegio, y hablábamos de la gente, de lo que ibamos a hacer el sábado, que casi siempre era ir de compras.

2 comentarios:

Paco Hidalgo dijo...

Soy profe del cole (de Informática). Casualmente he visto tu blog y me ha gustado mucho.
¿Quién eres?
Ánimo y sigue usando las Nuevas Tecnologías para espresar sentimientos, como lo haces ahora.
Gracias y adelante

Malvi dijo...

Hola. Yo estudié allá, y me casé también.

¿Cómo me has encontrado? NO me pude apuntar a informática en 2º de BUP, estaba el cupo completo, en su lugar me apunté a dibujo y me lo pasé genial.

gracias