lunes, 13 de octubre de 2008

El sitio de cada uno


Otra vez ese olor extraño golpeaba su nariz no sabía por qué, pero sabía que era importante, puesto que cada etapa de su vida tenía un olor, y este en lo único que le afectaba era en que la transportaba a un lejano pasado, una adolescencia maravillosa llena de olores.


Marisa era, y sigue siendo, una mujer apasionada por la vida que pensaba que cada minuto tenía un olor diferente, era del tipo de personas que al tener un libro, un examen, una fotocopia, una propaganda... cualquier cosa... la olía y grababa ese olor, sin saberlo en su memoria.


Y ese olor, tenía algo de su pasado, un bonito final de verano en la playa. El sol, la arena, los pájaros y la tranquilidad de las olas... ¡eso era vida!


En la cabaña del acantilado, se solía subir a la cúpula con su telescopio e investigaba entre las estrellas si había algo que aun no se hubiera descubierto. Le fascinaba.


Las noches era un poco más frescas y hacía acopio de una rebeca por las tardes de Septiembre (a finales ya), ese frescor era maravilloso.


¿Por qué no volvía a la casa? Su madre accedería sin problemas, la casa, su olor, su tranquilidad, quizás seguiría Ramón por allá... el gato blanco de ojos azules.


Sin pensarlo ni dos veces más, llamó a su madre, le contó su plan y en menos de una semana estaba completamente instalada en la casa de intensos olores.


Todo aquello le daba sentido a su vida.


Es por ello que cada uno tenemos nuestro lugar preferido, ya sean por los olores, por el clima, por simplemente la paz que se respira o por cualquier cosa.


¿cuál es tu sitio?


5 comentarios:

___________________ dijo...

Me ha parecido de lo más sugerente eso de que cada etapa de la vida tiene su olor :) Algo así me pasa a mí. Me encantan un montón de olores, cada cual depende incluso del estado de ánimo. así que no puedo elegir solo uno ;)


Un saludo,


Pedro.

мαяια dijo...

Yo todavía lo sigo buscando. Si doy con él pronto, te lo cuento... ;)


Un saludo!

Sara dijo...

Cada etapa de la vida tiene su olor, su color, su melodía, su sitio... Son tantas cosas para construir los recuerdos...
;)

Un saludo!

*Sechat* dijo...

Me parece un maravilloso viaje a la nostalgia. He revivido los buenos recuerdos de mi pueblo tal y como era antaño y he conseguido recordar el porqué fue durante años mi lugar favorito. Las cosas han cambiado, pero hay aromas que inevitablemente me lo traen a la memoria. Gracias por este regalo.

carlos dijo...
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