viernes, 3 de abril de 2009

Desconocidos, conocidos... la vida

- Yo sólo quería un café y ¿ahora resulta que su destino está en mis manos?- Me decía a mí misma mientras me lo negaba con la cabeza, incrédula, confundida.

Resulta que llevo toda mi vida estudiando medicina, conozco al hombre de mi vida tomando café, lo comparto todo con él después de varios miles de encuentros cafeteros... y ahora me veo, después de cinco años compartiendo cien cosas a parte del café, en la responsabilidad de un trasplante de riñón lleno de cáncer con altísimo riesgo de perder... y no, no es alguien cualquiera, el paciente es él, se trata de un riñón suyo...

¿Y si sale mal? ¿y si sale bien? Si saliera bien, estipendo; pero si sale mal... tengo miedo... es mucha responsabilidad, no me puedo creer que mañana sea el día, tengo su vida en mis manos, he estudiado para ello, me han diseñado para que sea la mejor en lo mio, pero me siento incapaz, tengo su vida en mis manos.

(Al día siguiente)

- Bisturí
- ¿Estéril?
- ¿Has estudiado medicina? Claro que sí... nunca jamás me preguntes una chalaura como esa en plena operación y menos aun en una como esta, esto es muy serio

El personal parece que acaba de salir de la carrera, me caen las gotas de sudor por la espalda y me hacen consquillas en la cintura, estoy inquieta y se me nota, no me lo puedo permitir...

- Limpia ahí, que no veo bien lo que hay y debo cortar.

La ayudante que me han dado, es muy torpe, pero es graciosa, se interesa mucho por aprender, ahora está muy espectante, sus ojos parecen platos y hay veces que debo apartar su cabeza del cuerpo, porque lo quiere ver todo, esta sí que acaba de salir de la carrera, está llena de ilusión.

- Muy bien, pero proponte no meter la cabeza dentro del cuerpo.

Debo sonreirle para que no se lo tome a mal, ella aprecia mi sonrisa por el aparente hinchazón de mis mejillas, con la máscara no se nos ve más que los ojos, y me alegro, hoy no me he pintado los labios porque por los nervios me ha salido un gran herpes... vaya por Dios...

- Trae agua por favor, la necesito aquí hace demasiado calor.
- Doctora, si me voy se queda usted sola, debo quedarme

En este momento, paro, levanto la vista y juro que la hubiera aplaudido si no tuviera las "manos en la masa"... asentí spnriendo con orgullo (que, por cierto tampoco notó)

- Chiquilla tienes razón, no me dejes sola, pero sí avisa que nos traigan algo, que nos deshidratamos.

Acto seguido fuera guantes, fuera mascarilla y un teléfono urgente... "agua por favor"

No tardaron ni cinco segundos, mi sed se vio saciada, la de mi ayudante también y el trabajo concurrió mucho mejor.

Jamás he operado tan nerviosa, y por fin he terminado, sin matarlo, sin dañarlo... manteniendo la vida... de gente, y con la certeza de que podré seguir compartiendo cafés con este caballero, podré seguir compartiéndolo todo. Me siento feliz, nerviosa y con cansancio, la tensión está haciendo efecto... Me seinto afortunada de ser quien soy y de hacer lo que hago

¿Sabeis?

Me dedico a salvarles la vida a gente que ni siquiera me conoce, me dedico a salvarles a vida a gente que si me ve por a calle no sabe quién soy...

De haber aprendido a dar vida, e intentar no quitarla... ¿qué sentido tiene para algunos quitarles la vida a otros que ni siquiera conocen? Eso pasa en las guerras.

Gente que no conoce a gente mata a gente.
En cambio yo, que no conozco a más que a mi círculo de amigos salvo y doy la vida a miles de personas desconocidas por mí... ¿será esto una declaración de amor hacia la vida?

Me gusta pensar que sí

2 comentarios:

Brujita dijo...

quitar la vida a nadie no deberia tener sentido alguno... darsela o ayudarles a que la sigan teniendo es lo mejor que se puede hacer.. como declaracion de amor, es preciosa

besines embrujados

Cathy Pazos dijo...

La vida, como declaración de amor es una maravilla.

Besitos