sábado, 20 de junio de 2009

20 de Junio...

Querida mía:

Hoy nos separamos, hoy es el día del que jamás nadie en este mundo ha escapado y del que jamás escaparás tú misma. No es una adiós.

Me encantaría que supieras cuánto siento por ti, lo orgullosa que me tienes, y lo feliz que me han hecho estos años de madurez junto a tí, cada día, cada segundo es mágico... ahora es el momento de seguir tú sola este camino.

Fue un regalo conocerte, sentirte en mi vida, entrar en tu vida... quizás hubieron momentos en que no pude ser partícipe de ella. Cosas de la vida y todo lo demás... pero hoy está todo olvidado, hoy comienzan muchas cosas y por ello no debes estar triste, yo ya he vivido lo que me ha tocado vivir, lo mejor es que ha sido a tu lado, hoy por hoy y por el resto de la eternidad, sólo espero que tú sigas hacia delante.

No estaré para decirte tantas cosas que siempre te he dicho, pero estarás tú para decírselo a los demás, a tu familia... a tu camino.

No estaré para contarte las cosas del barrio, ni para tomarnos una cervecita en la playa, pero estarás tú al lado de tus amigas para seguir con la tradición... Me echarás de menos, pero por favor no pienses demasiado, que nos conocemos, yo estoy bien.

Pero tampoco creas a pie juntillas todo, no creas, nunca creas este falso abandono. Porque no lo es. Porque yo estoy aquí, en tu recuerdo, en tu corazón, y siempre que pueda me adentraré ahí en tu cabeza, reivindicando mi sitio, cuidando mi recuerdo, y haciendo que nunca te sientas sola.

Si te parece, podemos hacer un trato, y me ahorras tiempo...

Si me recuerdas, nunca habré partido, tenlo presente.

Un beso muy fuerte, mi amor.

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