jueves, 17 de diciembre de 2009

Escribir por escribir

Quizás no sea el momento de escribir estas líneas, especialmente porque estoy en casa de mis amigos, con su ordenador... 

Las lineas anteriores fueron escritas la semana pasada y paré, me entretuve con otras cosas... y ni empecé. Todo esto tiene que ver con estar preparada para escribir algo. Pienso que en cada momento, cada cosa que hacemos es porque estamos preparados para hacerlo, y yo llevaba ya un tiempo sin escribir una palabra en esta página y me daba pena.

Pero en cierto modo, no estaba preparada, ni ahora probablemente, pero he decidido dejarme llevar por mis dedos y seguir esta entrada a ver a dónde me lleva. Hacía tiempo que no hacía esto, escribir por escribir sin pensar ni un poquito en lo que se va quedando en la pantalla.

Es liberador. En mi estancia en la casa de mis amigos (Un beso Arancha) he podido conocer una ciudad maravillosa, Madrid. Este año, desués de mi boda he viajado creo que más que en toda mi vida y puedo opinar si me gusta más Oviedo, Santander, Madrid... Y eso me gusta. Por fin me he montado en un avión y he dio a Nueva York... no es poco. Estoy satisfecha. Y si me tocara la lotería de Navidad... más aun... jajajaj, imagino que coo todo el mundo.

Este año la iluminación del centro de Malaga despierta muchas opiniones.como siempre, pero lo que pasa es que nunca había opinado sobre ellas, lo pensaba (¡oyyy qué feo! ¡ohhh qué bonito!) y ya está. Este año he hablado, creo que soy la única a la que le gusta de mi trabajo.

El año pasado, igual que otros años, se encendían muchas luces entre las que destacan pingüinitos, muñecos de nieve... y yo me pregunto... ¿nieva aquí en Malaga ciudad? NO... ¿hay pingüinitos en Malaga capital y alrededores? NO... Entonces no pega, y era como "algo hay que poner".

Este año han puesto algo que sí que hay en Málaga.. árboles y me encantan. Contrario a muchas opiniones no me parece ni chillon, ni hortero. Me parece originial. Todo lleno de color, de luces... a mi me gusta.

1 comentario:

Kikas dijo...

Pues yo cuando comienzo a escribir siempre sé como empezar, pero nunca sé donde voy a llegar. Y como no corrijo me salen unos engendros que espero que no haya muchos críticos literarios analizando las derivadas profundas del devenir de mi ser, porque la empanada mental puede ser curiosa.
Me alegro que hayas comenzado a viajar, verás como engancha ;-)
Yo en un año llegué a tomar 167 aviones, pero es que volaba mucho ;-)
Y ahora que no viajo tanto, hay veces que lo echo de menos