sábado, 24 de julio de 2010

Recuerdos

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Nunca volví a tener amigos como los que tuve cuando tenía doce años, como siempre me ha dicho mi padre, "el tiempo pasa y no vuelve atrás" ... tenía razón. 

Esos años son para disfrutarlos, para abrazar a los amigos y no dejarlos escapar, porque los que siguen siendo amigos en la adolescencia... pueden serlo para toda la vida... Por ejemplo mi amiga MC


Recuerdo miles de aventuras, que quedaron ahí; miles de tardes en los portales de "La Rincona", el lugar donde veraneábamos, las cabañas, las contraseñas...

Recuerdo los juegos infantiles (gorri gorri, el escondite, el "tú la llevas", el veo veo...) y menos infantiles (beso, verdad o atrevimiento, el conejo de la suerte...) a la luz de nuestros secretos, nuestros sentimientos o nuestros anhelos, porque si jugábamos con un grupo en el que estaba el chico que nos gustaba, aprovechábamos para darle un besito... en la mejilla claro (de verdad).

Realmente fue una época bonita. Sin problemas, sin dinero... con la única obligación de ser feliz y divertirnos.

Mis padres, por las tardes, iban a ver a mi abuelo a "La Rincona". No más llegar, yo aprovechaba y me bañaba en la piscina. Buscaba a mis amigas, mi primo y demás y ya me dejaba llevar por la tarde. Risas, el escondite, y tonterías de la edad. A las doce de la noche... llegaba el fin, mi padre me anunciaba que nos teníamos que ir a la casa, y entonces no me daba cuenta, pero creo que eso hacía que las tardes fueran más especiales.

A esa edad, terminando el verano, me dejaron por primera vez ir sola al centro, al cine... Recuerdo que me sentí muy mayor, aunque llamé a mi padre DESDE UNA CABINA (ahora casi no se usan) para que viniera a recogerme a la parada de autobús, me daba un poco de susto ir a mi casa sola. 

A partir de ahí, los sábados nos íbamos mi amiga MCa y yo al centro "de compras"... luego no comprábamos ná... pero aquello era un paseo que nos ayudaba a sentirnos mayores. 

Le decía a mi padre "papá me voy de compras con MC, ¿me das dinero?" y me daba ¡MIL PESETAS! Para mí era maravilloso, como si fuera rica o algo así. ¡Sin rechistar! No me extraña, porque siempre le daba la vuelta. La tarde de compras era la que sigue.

La madre de MC, venía a mi casa a recogerme y nos dejaba en el centro. Nos ponía una hora y un sitio, pongamos las ocho y media en el Zaragozano, y ahí teníamos que estar, en aquella época no existía la opción "un ratillo más" o "mamá ven más tarde que estoy en una tienda" no valían esas cosas, la palabra de una madre era la ley y como ley había que cumplirla.

Como las cosas eran así, estábamos contentas.

Primero, como ritual nos comprábamos un collac de fresa o dos, y entrábamos en Benetton. En aquella época, todas las niñas del colegio vestían de esta tienda y se llevaba muchísimo de moda. 

Era ropa, y sigue siendo, un poco pijilla. Típicos vaqueros de color, pero un color puro, verde, amarillo, rojo, negro... y así, colores límpios, nada de pantalones que parezcan gastados o antiguos, esa moda vino después. Los jerseys igual, todos de colores puros. MC se solía comprar algo siempre, yo iba con mi madre otro día, normalmente cuando terminaba los exámenes.

Después pasábamos por "The body shop" y olíamos todas las colonias, nos echábamos alguna y nos poníamos el cacao que tenían allí (mi madre nunca lo supo, no me hubiera dejado) tenía sabor a fresa y mmmm, buenísimo.

Después de esta tienda ibamos al Mc Donals, que era lo más chulo entonces, al menos para mí, y me pedía un helado de caramelo, estábamos allí hasta terminarlo, y nos íbamos a los hippies. Allí era donde  me compraba un anillito, una pulsera o un pañuelo. 

De allí para el Zaragozano a la hora en punto en que nos recogía la madre de MC y de vuelta a la casa.

Días así, sábados así... a montones, paseos por el parque, empezando la adolescencia de la manera más natural y más ingenua que se podía, porque yo era así, super ingenua, y aun lo soy. 

Y siempre la vuelta a mi padre, luego fui aprendiendo y me lo fui quedando, luego llegó el euro que convirtió mil pesetas en poco dinero.

Ayy de aquellos años, no volvería atrás, porque estoy muy muy feliz ahora, pero sí he de decir que los recuerdo con tanto cariño... que me hacen sonreir cada uno de estos recuerdos.

10 comentarios:

Kikas dijo...

Nunca comulgué con ningún tipo de nacionalismo, aunque he sufrido y sufro alguno. Por eso sé que no miento cuando digo que la Patria, la única Patria, es la Infancia.
Una vez puesto solemne, tú has de ser muy joven Malvi. Porque si a mi mi viejillo me hubiese dado mil pelas hubiese pensado que había perdido la razón
¡Mil pelas! Dios, si con eso podía comprar el autobus de linea entero y hacer que viajaba en coche grande con chofer, jejeje

Malvi dijo...

Ya ve... esque mil pelas era dinero, para mí era mucho dinero. Cuando llegó el euro, aunque se empeñaron en decir que era lo mismo... nada fue igual. Las mil pelas dejaron de existir.

Bueno, y no te digo nada de cuando me daba dos mil pelas, con doce años nunca me dio dos mil pelas, más mayorcilla sí... Y ver, verlo, un billete de cinco mil pelas... ufff! era una afortunada, y ya si los tuviera.. rica!

UN BESO

Kikas dijo...

Yo soy de la generación de los veite duros. Comprenderás entonces que hay una diferencia de mentalidad que hará que nunca podamos compartir peluqueria (De mentalidad y de volumen capilar, por cierto)

Malvi dijo...

Menos mal que has aclarado lo de compartir pelucqueria por el volumen capilar... ya te lo iba a decir yo. jejejejeje

Los veinte duros también eran dinero, doscientas pesetas... para mí era lo normal, las mil pesetas eran para cuando era ya un poco adulta, aunque tenia que dar la vuelta, jejejje, pobre ingenua... y bueno... como dije antes, las dos mil pesetas....... aquello se salía, y VER un billete de cinco mil o diez mil... MADRE MIA DIEZ MIL PESETAS... aquello era inalcanzable, al menos a mi de pequeña.

No compartiremos peluqueria kikas. Pero espero que algun dia sí podamos compartir unas charlitas con un cafelillo, o una cervecita, o vengas a Málaga y nos traigas un paxarán de esos que haces y he leido por ahí que están tan buenos. Dicen que tu paxarán es la caña!jejeje

un osculo!

Kikas dijo...

Siempre me fastidió que me quisiesen por mi dinero...aunque fuera en especie ;-)
Y me da que esa leyenda urbana de mi patxaran...ya sabes, crea fama y échate a dormir
Pero bueno, transigiré si me llevais a comer a un sitio de esos buenos que conoce un primo tuyo. Entonces es posible que te perdone el comentario de la gorra del otro lado...que me tienes encendido
;-)

Carrascal Bollo dijo...

La verdad es que has tocado un tema muy sensible. Estoy con Kikas en que nuestra verdadera patria es la infancia.

Seguramente los mejores momentos de nuestra vida... con la cosa especial de que no eres consciente de lo que vives, de ahí que se recuerde con tanta nostalgia, aparte de que en esa época no hay "problemas" habitualmente.

Yo también era algo más de los veinte duros.
Por ejemplo recuerdo ahorrar pesetas para llegar al duro, y con el duro bajar al kiosko.

Recuerdo también más mayorcillo de juntar veinte duros uno a uno para bajar al kiosko y comprar veinte sobres de estampas de fútbol.

Los júas, subir lleno de mierda a casa, las rodillas sangrando, tu madre o padre llamándote por el balcón... Sí, recuerdos casi íntimos.

Un saludo y gracias.

Malvi dijo...

¿Encendido? Encendido por qué? Hay que ver este kikas... si lo he dicho con la mejor intención... jejejjeej

Sería un placer llevarte a uno de los sitios que conoce ese que es mi primo y yo también los conozco, claro.
Leyenda urbana? jejejejej

Malvi dijo...

Carrascal, vaya sorpresa! :)

Me ha gustado mucho tu comentario, me has hecho recordar un día en que mi madre me llamó por la ventana de la cocina y no obedecí.

Me había advertido muchas veces que si ella me llamaba, tenía que ir rápidamente a la casa, estuviera donde estuviera. Ese día estaba en "el monte" en "la casa de la loca", (fíjate, al pronunciarlo me transporto, porque hace mucho que no pronuncio "la casa de la loca")

Total, la cosa es que no la escuché, mi madre como buena madre se preocupó y salió en mi busca, mtad preocupada y mitad enfurecida y con ganas de machacarme como un moco por haber desobedecido.

Cuando me vio, yo estaba charlando amigablemente y tranquila como un colibrí. Pasé a un estado en que se me puso la cara blanca, el colibrí salió volando y yo quedé petrificada. La ley de las madre estaba en carne y hueso, y a mi me iban a castigar. Porque, entre otras cosas, La casa de la loca era territorio prohibido. Y ahí estaba yo, burlando la ley

Me quedé sin salir a la calle el resto de la tarde, más aburrida en la casa que ná, y viendo cómo jugaban al escondite sin mi.

Desde entonces se me encendió un radar y siempre escuche la voz de mi madre, la ley, y siempre llegué pronto, siempre siempre.

Esque las madres... ¡no vea! eran astutas, y sabían enseñar. Espero ser así cuando tenga una niña, ser buena madre.

Carrascal, no sé por qué pero no me parece dificil imaginarte en el kiosco pidiendo estampas de futbol o de baloncesto.

GRACIAS DE NUEVO un beso

Guillermo dijo...

Jolines, que bonito te quedó asi escrito...del McDonalds a los hippies del parque, eran otros tiempos si...ni mejores ni peores, porque tu presente de hoy será la misma ingenua adolescencia de otros...a mi de muy chico me dieron veinte duros de los de Falla y mi abuela una vez, cuando ya la vida le iba recordando que todo tiene un principio y un final, me dio 5 duros para el cine...en aquel entonces el Alameda era un cine increible y por 150 pesetas veias la peli...Es bonito recordar, si cada dia que pasa uno tiene algo hermoso que disfrutar, con todo lo que se ha vivido, ¡cuantos recuerdos son fabulosos! las mas de las veces un texto tan sencillo como el tuyo es mas placentero que horas y horas de tele...

Malvi dijo...

Muchas gracias Guillermo. Bienvenido!

Veinte duros era dinero... y el cine a ciento cincuenta pesetas... uff! en euros noventa céntimos... ni de coña! cuesta ahora así... ya va casi a as mil quinientas pelas! Esque el tiempo ha cambiado mucho... ¡y muy rápido! JAMÁS VOLVEREMOS ATRÁS... Me giusta eso que dices... mi `resente de hoy es la adolescencia de otros... es muy bonito y real!

un saludos y gracias de nuevo, Espero seguir viendote por aqui!!