domingo, 12 de diciembre de 2010

El club de los viernes, Kate Jacobs

Página oficial de Kate Jacobs AQUÍ
Me he terminado en estos días  "El club de los viernes" de Kate Jacobs.

Es un libro de los que yo denomino cómodos, y acogedores.

Kate Jacobs, después de leerme su historia, pienso que debe ser una persona como la protagonista del libro, luchadora, innovadora y muy familiar. Cuidando de los suyos y animándolos en cada momento.

Ella es de un pueblo cercano a Columbia Británica.

Ese pueblo es encantador, todo el mundo se conoce y las familias comparten mucho tiempo. Pero cuando se es muy joven, todo es aburrido, y más en un pueblo donde no parece haber nada. Sólo familias. Entonces le pidió a su padre salir a estudiar y se preparó en periodismo. En un arranque de optimismo se fue hacia Nueva York, donde trabajó en muchos sitios gratuitamente como periodista y acabó trabajando en una editorial. Aquí conoció a muchos editores y escritores.

Se mudó a  Carolina del Sur y fue donde pudo darse cuenta de la relación entre mujeres, el valor de la amistad, la familia y escribió este libro. Pienso que en él está mucha parte de su vida descrita.

Como anécdota le encanta dormir la siesta, tan española como es... jejejej. Le encanta sumergirse a dormir después de comer, debajo de una manta de punto que le hizo su abuela. A mí también me encanta dormir buenas siestas.

Bueno, lo que nos ocupa es este libro, que es genial.

Trata de Georgia, una madre soltera en pleno New York, que monta una tienda de hilos y lanas como medio de subsistencia para ella y su hija. La tienda poco a poco de convierte en el sitio de referencia para quedar y charlar amigablemente entre amigas. Sin darse cuenta, se crea un grupo de mujeres variopintas que comparten su día a día. Cada una con una histria personal muy diferente al de la otra, con sus problemas, con sus alegrías... Y asisten cada vuernes a esa cita con amigas, para escapar un poco de todo y pasar un buen rato.

Uno de los personajes que más me gustan es Darwin; Una periodista con una idea clara, estudiar a esas mujeres  que se apoyan en el punto. Ella no sabe nada de esto y, poco a poco se sumerge en este grupo y sin quererlo se encariña con él, aprende a hacer punto y se da cuenta de tantas cosas... al fin y al cabo no es un hobbie tan arcaico, es más deivertido de lo que pensaba.

Unas aprenden de otras y demuestran el valor de la verdadera amistad.

De verdad es un libro con un final inesperado, y con un fondo muy dulce, muy acogedor. Reconozco que me dejó una sonrisa en los labios y lágrimas en los ojos al terminar de leerlo.

Lo recomiendo fervientemente. Asímismo, también recomiendo el siguiente "El club de los viernes de reúne de nuevo" de la misma autora. Me lo regaló mi marido hace poco y pienso leerlo en breve. Ya so contaré.

3 comentarios:

Zamarat dijo...

El otro día lo estuve hojeando en la Casa del Libro y me pareció que tenía buena pinta. Puede que sea mi próxima lectura, así que tendré en cuenta tu reseña.
Por cierto, estoy ya casi terminando "La ladrona de libros" y estoy encantada. Estoy totalmente de acuerdo contigo en cuanto a la originalidad del narrador y esas frases tan metafóricas que utiliza.
Abrazo!

Malvi dijo...

TE LO RECOMIENDO, de verdad.
NO es como "la ladrona de libros", es diferente. Es como otro tema. Pero no deja de ser genial.

El narrador es alucinante. Ya me contarás el gustillo que te da al final, el sabor de boca que te deja.

un beso, gracias por el comentario

Zamarat dijo...

Te he dejado un regalito en mi blog. Espero que te guste!