miércoles, 9 de junio de 2010

¡Ay Dios mio que nos quejamos por gusto!


Ayer fui al gimnasio y me emocioné un poco. Hoy tengo agujetas hasta en los ojos. Pero lo que cuenta es que cuando entré, iba echando humos, cabreada por todo y con todo, hasta con las piedras.


Con los ejercicios y demás, la caña que me metí, hizo que todo ello desapareciera. Iba en la maquina andadora y sentía en las piernas calor, calor que salía, me asombraba. 

Pero el resultado es verme a mí, una que llegó cabreada y salió como nueva, sonriendo.

Mientras andaba a paso muy ligero en la maquina andadora miraba la tele que tenemos delante, imagino para que nos distraigamos y no pensemos en la "fundiera" que erstodo aquello.

En Andalucía (tierra querida) directo sale una noticia de un pueblo que se vuelca con un niño pequeño, un bebé, que ni oye ni ve.

Ahí que me quedé un poco paralizada, mi mente se paró y se puso a analizar todas mis comeduras de cabeza haciendo que todo aquello que me preocupa sea una miseria. Porque por lo menos pude jugar de pequeña, y puedo ver y oir y andar y hablar....

Imaginaos a un bebé, en esas condiciones. A esa familia en esa situación, vaya vaya... Me digo yo. Cómo van a jugar con ese niño? con lo que me gusta hablar y reir, los ruidos hacen que los niños se den cuenta de muchas cosas, sobre todo los pequeñines. Y me da tanta lástima, me da tanto sentimiento por él, que admiro a esa familia.

La admiro porque intenta hacer que el bebé se comunique, comunicarse con él. Pero cómo aprenderá a hablar? cómo pasará su infancia, su juventud y su madurez? La pregunta es; ¿CÓMO SE VA A COMUNICAR? Si ni ve ni oye.

Y tenemos problemas.... y me dice una compañera "¡Sí que me pasa algo! Esque la gente tiene problemas ¿sabes?"  A esto, le sigue un silencio sepulcral y añade, muy afectada "No voy a poder ir a París".... Mi cara me delató, casi me tiro al suelo a reir y casi le suelto una bordería de indignación, pero opté por callarme y seguir con lo mio. Yo sólo digo esto

  ¡JA! y  ¡JA!... ¿problemas?

Nos quejamos por gusto. Y yo la primera.

Sin embargo no sabemos alegrarnos por la vista, no lo apreciamos, como vemos desde siempre... pues claro. ¡Es normal! y ¡por la voz! Algo tan normal para nosotros, ¿por qué dar gracias por algo normal? y por la salud y por tantísimas cosas que, yo la primera, obviamos y no nos detenemos a meditar.

Somos unos suertudos, con problemillas más o menos... Pero ¿dónde hay un problema cuando podemos ver, andar, comer, hablar, oir?


La foto fue tomada de esta página AQUÍ

4 comentarios:

Perikiyo dijo...

Poco que añadir a lo que afirmas aquí.
Hay muchas cosas que no valoramos, pero sin ellas, la vida sería completamente distinta.
Lo que nosotros consideramos obvio y natural, es un valioso don para quienes carecen de él.
Saludos.

Malvi dijo...

Completamente de acuerdo. Pienso que no sabemos la suerte que tenemos!

gracias

Kikas dijo...

Malvi, ¡una máquina andadora!
¿pero no teneis paseos en Málaga?
¿O es que lo que te gusta es pagar por ver la TV?
De lo otro, bueno, recuerdo cuando iba mucho a la India, y veía lo que veía (Yo soy de los que si no pateo no digo que he estado en un sitio. Para que te metan en un Bus y veas solo lo que te quieren enseñar, entro en Internet)
Depues de eso, recuerdo alguna reunión del Colegio de mis hijos o de la Comunidad de Vecinos. La gente sulfurada por chorradas.
Y yo pensaba..."A ti te ponía en mitad de Nueva Delhi, e ibas a venir con esta bobada el año que viene...o no"

Alisea dijo...

Quejarnos por gusto nos pasa a todos. Y como a ti te pasó, un dia ves algo por la tele, escuchar una historia, una desgracia de alguien y piensas...¿pero de que me quejo si mi vida es perfecta? en fin, somos humanos no?
Besitos