Hacía tiempo que mi marido y yo planeábamos salir a cenar a un hotel rural y además disfrutar del silencio que los caracteriza. Al menos en los hoteles rurales en los que me he hospedado, ha sido así, silencio, descanso y muucha tranquilidad. Me encanta. Además, este es uno de esos viajillos que se pueden hacer de un día para otro. Hemos estado en Colomera, y Colomera está es Granada y Granada está muy cerca de Málaga, por ello, llegamos en una hora y media más o menos. Llegamos ayer después de comer. Nos dirigió el Tomtom. Vaya invento ese. No os podéis imaginar la liberación que ha sido para mí. Mi marido es "muy insistente" (por no decir pesadillo) con saber por dónde va,. cuál es el siguiente pueblo, dónde está tal sitio, dónde el otro.... y como yo voy al lado, de copiloto.... me pierdo mucho paisaje. Con el Tomtom... todo es conducir para él y mirar a mi alrededor para mí, libertad absoluta. Bueno regalo ese... ¿quién se lo haría? jejje Nos paramos a tomar un c...
El camino se hace al andar