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Mostrando las entradas etiquetadas como Salidas

Una escapada tranquila. Colomera en Granada

Hacía tiempo que mi marido y yo planeábamos salir a cenar a un hotel rural y además disfrutar del silencio que los caracteriza. Al menos en los hoteles rurales en los que me he hospedado, ha sido así, silencio, descanso y muucha tranquilidad. Me encanta. Además, este es uno de esos viajillos que se pueden hacer de un día para otro. Hemos estado en Colomera, y Colomera está es Granada y Granada está muy cerca de Málaga, por ello, llegamos en una hora y media más o menos. Llegamos ayer después de comer. Nos dirigió el Tomtom. Vaya invento ese. No os podéis imaginar la liberación que ha sido para mí. Mi marido es "muy insistente" (por no decir pesadillo) con saber por dónde va,. cuál es el siguiente pueblo, dónde está tal sitio, dónde el otro.... y como yo voy al lado, de copiloto.... me pierdo mucho paisaje. Con el Tomtom... todo es conducir para él y mirar a mi alrededor para mí, libertad absoluta. Bueno regalo ese... ¿quién se lo haría? jejje Nos paramos a tomar un c...

Hablando de mal calzado... Érase una vez el Río Chillar

Un paseo por el Rio Chillar siempre ha sido recomendado, y nunca lo habíamos hecho. Nosotros, recién casados, aprovechamos que unos amigos lo comentaron y fuimos. Una mañana de Julio, yo pensaba que iba a hacer mucho calor, ahí a pleno sol, pero, como corría agua, pues no pasaba nada, con el mismo agua te ibas refrescando. Nos gustó mucho la idea. Ese día nos levantamos muy animados, compramos el pan para los bocatas y la bebida. Cargamos la mochila y esperamos a que llegasen nuestros amigos, quedamos todos debajo de casa, en la rotonda. De camino muy bien hasta que llegamos. El cuadro es el siguiente, no sabíamos dónde comenzaba la ruta y comenzamos casi desde la playa a subir el rio. Un sol aplastante, pero no del todo abrasador puesto que era pronto por la mañana, aun así calor calor.. Al bajar iban todos super equipados, con unos tenis recién comprados en el Decathlon de esos baratos, pero al fin y al cabo preparados para el paseo. Yo como no sabía lo que me iba a encontrar...

Fin de semana de comidas incesantes y mucho frio

Fuente de la imagen aquí Este fin de semana hemos estado en lo que llamo yo una ruta para comer y comer. Ha sido una jornada gastronómica en la que han convocado a muchos bloggers que escriben acerca de gastronomía, uno de ellos es mi marido. Allí nos encontramos nosotros, encantados de la vida. He podido darme cuenta del encanto que hay alrededor de la comida, el ámbito gastronómico me resulta realmente curioso, las catas del vino, las catas de aceite, la cultura que hay a su alrededor es asombrosa, el proceso de elaboración y la ilusión que, al parecer, ponen en ello los dueños de las empresas. El primer día llegamos cansados pero con el ánimo subido, un ánimo de llegar a algo nuevo y locos por comenzar a hacer cosas. A las 16:30 comenzamos con una cata de vinos... ¡madre mia! Eso lo contará más detenidamente uno que yo me sé . Nos bebimos ocho cavas, ocho vinos blancos y ocho vinos tintos, de regalo una sidra... Para ir acompañando nos pusieron una rueda doce quesos, quesos de...

Último día en Cabañeros

Los últimos días son un rollo siempre. Pero cuando es con gente a la que quieres y sabes que no vas a tardar en verlos, la esperanza queda ahí, es como si las despedidas fueran más suaves. Después de cenar volvimos a la casa, calentita y después de atravesar la boca del lobo. El cielo estaba estrellado y vimos en el camino un pequeño jabalí que cruzaba la carretera... durante el caminome dio tiempo a echar una cabezadita antes de llegar a la casa. Al llegar a la casa, ni copa ni ná, más jóvenes quizás hubiéramos puesto copas y hubiéramos bebido... pero nada. El cuerpo no nos lo pedía, en cambio, sí nos pide "totem"... y empezamos a jugar. No sé cuántas horas jugamos, sólo sé que es una de las veces que más me he reido en mi vida. El totem volaba en las luchas por coseguirlo, y el juego llegaba a unos extremos en que es mejor perder que ganar, si pierdes sigues jugando hasta el final. En fin... genial. Al madrugador, se le antojó agua "del tiempo" y sacó una botel...

Más Cabañeros

Prosiguiendo con el viaje sorpresa, diré que la primera noche cenamos pastas que a mí me gustan acompañado por un vino genial, quizas demasiado bueno como para tomarlo con pastas, pero es el que nos trajeron y el que estábamos locos por probar. No me acuerdo del vino, sé que era especial, y fuerte... Esa noche cuando caimos en la cama nos quedamos fundidos en el segundo número dos. Un silencio completo del que hacía tiempo no sabía nada, la quietud... la tranquilidad, eran condiciones para que todos nosotros durmiéramos como bebés hasta que el cuerpo lo pidiese. Mi amigo se levantó prontito prontito para ver amanecer. Qué loco, me iba yo a levantar pronto para ver amanecer... ¡pronto!... además con el frio que hacía... Cuando nosotras, las mujeres, nos levantamos, desayunamos pan que trajo el madrugador (dicen que a quien madruga Dios le ayuda) con aceite. Y emprendimos una ruta en la que pudimos ver unos buitres tomando el sol con sus pies en tierra y, algunos de ellos, estaban emp...

Parque Nacional Cabañeros

La razón más válida que se ocurre en estos momentos para ir allí, además de otras cuantas, es la de encontrarse en una casa rural con unos amigos maravillosos, de esos que después de estar con ellos una semana en Madrid compartiendo risas y recuerdos, estando en el tren de vuelta, los echas de menos. Fuimos a Cabañeros con motivo de mi cumpleaños, un cumpleaños adelantado un par de días, pero muy especial. Salimos un Viernes por la mañana a eso de las doce del medio día y llegamos parando para comer y repostar a eso de las seis y media de la tarde. El Jueves me dijo mi marido de salir carretera arriba hasta donde nos llevara el destino en mi coche, vivir una aventura no es algo que en ese momento me apeteciera, hacía un frio infernal y llovía muchísimo. Pero al decirme que era por mi cumpleaños, y que deseaba pasar conmigo un fin de semana bonito en la montaña...accedí casi sin pensarlo. El viernes salimos a las doce porque tenía dentista, además quería dar un beso a mi madre y des...